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El Mundo 20/02/2014

 

El pasado sábado Javier Orlando L. C., peruano de 41 años, se confesaba en una iglesia de Madrid después de dos años sin hacerlo. Decía estar ahora muy tranquilo en una red social. Diez días antes había sido detenido por la Comandancia de la Guardia Civil bajo la acusación de un presunto delito de corrupción de menores. Se le acusaba de haberse creado un perfil falso suplantando la identidad de un apuesto joven de 14 años para pedir fotos eróticas a otras menores. En concreto, se le imputan 24 delitos contra la libertad e indemnidad sexual y de amenazas a niñas con edades comprendidas entre los 12 y 15 años a través de la red social Tuenti, según la Comandancia de Madrid. Tras su arresto fue puesto en libertad con cargos.

En su domicilio de la capital los agentes encontraron numeroso material pornográfico. Se le requisó un ordenador personal y un móvil. Su contenido está siendo analizado por los agentes del Instituto Armado.

De acuerdo con las primeras pesquisas, el detenido no llegó a mantener ningún contacto sexual con ninguna de las chicas. Se sospecha que podría haber muchas más víctimas ya que en su cuenta tenía numerosos contactos de menores.

La operación, bautizada como Benhur, se inició cuando la madre de una niña denunció en un puesto de la Guarda Civil de la región que un joven sospechoso reclamaba fotos eróticas a su hija a través de una red social. El supuesto amigo, con la que llevaba varias semanas intercambiando mensajes, también compartía imágenes en ropa interior con otras niñas.

Los agentes pertenecientes al Equipo Mujer Menor (EMUME) de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de Madrid iniciaron las pesquisas. A los pocos días se localizó la dirección IPdel ordenador desde el que se contactaba con las víctimas y casi de inmediato se logró identificar al sospechoso.

Después de ganarse la confianza de las niñas, el arrestado iniciaba una conversación que derivaba en contenido sexual y les enviaba una foto de una chica desnuda para conseguir otra de ellas de contenido sexual. Una vez que el detenido tenía la foto del menor «la utilizaba para chantajearla» e incluso llegó a pedir el teléfono de alguna de las víctimas.

Los agentes tratan de averiguar ahora si el arrestado intercambiaba con las víctimas fotos y vídeos de contenido pornográfico. Aunque hasta el momento se han recibido 24 denuncias, la Guardia Civil cree que hay muchísimas más niñas que han mantenido contacto con el arrestado.

Los delitos se han producido desde hace varios meses y la investigación comenzó a raíz de la primera denuncia, presentada el pasado mes de enero, según las mismas fuentes.

El hombre carece de antecedentes penales y trabaja como conserje en una empresa de Madrid.

Llama la atención el hecho de que el detenido realizara comentarios en su red social pidiendo un castigo duro para los abusadores: «Así deberían acabar todos los violadores y pederastas. Con tres balazos en los testículos para que nunca más violen y hagan daño a nadie». Días después de su detención aseguraba que se acababa de confesar y que ya «estaba más tranquilo» gracias a su guía espiritual.